
El exsenador y actual director del Departamento de Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, estaría considerando renunciar en marzo con el objetivo de liderar un “Frente Amplio” de la izquierda de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Sin embargo, antes de tomar una decisión definitiva, espera una reunión clave con el presidente Gustavo Petro.
Fuentes del Gobierno confirmaron a El Colombiano que el encuentro entre ambos se llevará a cabo en los próximos días, con el propósito de definir la estrategia del petrismo para los comicios. La decisión también influirá en la conformación de listas al Congreso y en la integración de otras figuras políticas dentro del movimiento.
Desde su llegada al DPS en 2024, Bolívar ha desempeñado un papel relevante en la comunicación del Gobierno, un aspecto que previamente había criticado. Además, su gestión ha sido clave en la distribución de subsidios a poblaciones vulnerables, incluidas regiones donde el petrismo no cuenta con gran apoyo, como Antioquia.
De acuerdo con encuestas recientes, Bolívar es la figura mejor posicionada dentro de la izquierda para las elecciones de 2026, especialmente entre jóvenes y sectores populares. No obstante, genera resistencias en la derecha y el centro político.
Su relación con otros sectores del petrismo ha estado marcada por tensiones. Durante un reciente Consejo de Ministros transmitido en vivo, expresó su inconformidad por la presencia de Armando Benedetti y Laura Sarabia en el gabinete, coincidiendo con críticas previas de la vicepresidenta Francia Márquez y la exministra de Ambiente, Susana Muhamad.
Si oficializa su renuncia en marzo, Bolívar se convertiría en el primer aspirante confirmado de la izquierda para la contienda presidencial de 2026, en un escenario político que anticipa debates y reconfiguraciones dentro del movimiento afín al Gobierno.




