
En medio de un ambiente cargado de tristeza y consternación, el municipio de Aguachica rindió un sentido homenaje a los cuatro miembros de la familia Rincón Lora, víctimas de una brutal masacre que ha conmocionado a toda la región.
Cientos de ciudadanos acompañaron los féretros en un recorrido solemne por las principales calles del municipio, llevando velas encendidas y pañuelos blancos como símbolo de luto y solidaridad. La Iglesia Príncipe de Paz fue el escenario de una emotiva ceremonia en la que familiares, amigos y vecinos se reunieron para elevar oraciones por el descanso eterno de las víctimas.
La masacre de la familia Rincón Lora no solo ha estremecido a Aguachica, sino que también ha generado un llamado nacional para reforzar la seguridad y proteger a las comunidades. Este acto de violencia ha dejado una profunda herida en el corazón de los habitantes, quienes exigen justicia y respuestas inmediatas por parte de las autoridades.
El municipio se despide de sus cuatro hijos con un mensaje claro: su memoria permanecerá viva y su legado será un recordatorio de la necesidad de construir una sociedad más segura y unida.




