
Un policía murió este domingo por la detonación de un carro bomba en el departamento del Cauca, ataque que supuestamente fue cometido por el Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de las antiguas FARC, con la que el Gobierno tiene acercamientos para hablar de paz.
Esta madrugada fue detonado otro carro bomba contra otra subestación de Policía del municipio de Cajibío, también en el Cauca, que no dejó ni muertos ni heridos.
Estos dos ataques se suman al asesinato el sábado de tres policías en una emboscada en una carretera de Morales, Cauca, en el que además quedó herido otro miembro de esa institución.
Frente a lo ocurrido este fin de semana, el presidente Gustavo Petro, dijo a través de esa misma red social que “mañana (lunes) habrá consejo de seguridad en el Cauca donde se tomarán medidas importantes”.
El Gobierno y el EMC anunciaron en julio que llegaron a un acuerdo para instalar una mesa de negociaciones de paz que inicialmente estaba previsto que comenzara el pasado 16 de mayo, pero los desencuentros entre las partes retrasaron el inicio de los diálogos.
El Ejecutivo, de hecho, suspendió en mayo el cese al fuego bilateral que tenía con esa disidencia en cuatro departamentos como respuesta al asesinato de cuatro indígenas menores de edad que intentaron escapar tras ser reclutados a la fuerza en el sur del país por el Frente Carolina Ramírez, que hace parte de ese grupo.
Tras el nuevo acuerdo, el Gobierno anunció los miembros de su delegación en las negociaciones, aunque no se ha informado sobre la fecha y lugar para la instalación de la mesa de diálogo.
Sin embargo, el ministro Velásquez criticó al EMC por los ataques a policías de este fin de semana en el Cauca.




