
La Navidad no solo trajo alegría para las familias, sino también para un grupo de perros callejeros en el Atlántico, gracias a la campaña solidaria de la Policía. Con la iniciativa “Por una Navidad feliz a nuestros amigos de cuatro patas”, la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental ofreció una cena especial a más de 100 perros en situación de calle.
En el municipio de Baranoa, los uniformados recorrieron las calles en busca de estos animales, llevándoles un plato de comida que incluía caldo de pollo, menudencias, carne, huesos, croquetas y agua. El gesto buscó ofrecerles, al menos por una noche, un respiro en su difícil cotidianidad marcada por el hambre y el abandono.
El coronel John Harvey Peña, comandante del Departamento de Policía del Atlántico, lideró esta conmovedora acción y aprovechó para hacer un llamado a la ciudadanía. “Es necesario que todos pongamos de nuestra parte para ayudar a estos seres sintientes. Este tipo de iniciativas no deben quedarse solo en Navidad, los animales merecen atención y cuidado durante todo el año”, señaló el oficial.
La realidad para miles de perros callejeros en el Atlántico sigue siendo difícil. Expuestos al calor, la lluvia, el hambre y, en muchas ocasiones, al maltrato, estos animales enfrentan una vida de sufrimiento. Con gestos como este, la Policía no solo llevó comida, sino un mensaje de empatía, invitando a reflexionar sobre el cuidado y protección de los animales que habitan en las calles.
La campaña no solo logró alimentar a los “peluditos”, sino también tocar el corazón de los habitantes del municipio, quienes expresaron su admiración por el gesto y reafirmaron la importancia de cuidar y proteger a los animales en situación de calle.




