
Las amenazas en el departamento de Córdoba es un flagelo que se mantiene desde hace años, donde los líderes sociales son mayormente los afectados.
Según los datos aportados por la Fundación Cordoberxia, durante el 2024 se presentaron 2.007 casos que representan un incremento del 23.36% en comparación al 2023 cuando hubo 1.627 hechos.
Al analizar el indicador en comparación con los datos de 2022, el incremento es de 40.13%, mucho más grande, debido a que para ese año hubo 1.433 amenazas que fueron registradas y alertadas ante las autoridades correspondientes.
Este accionar ha conllevado a desplazamientos forzados y huida por parte de muchas familias por temor a represalias. El tema ha sido abordado en las mesas gubernamentales, pero el problema continúa mayormente en las zonas donde opera el Clan del Golfo.
Desde el gobierno regional, en cabeza de Erasmo Zuleta Bechara, han pedido a los grupos armados que den verdaderas muestras de voluntad para el diálogo dejando a un lado las extorsiones, las amenazas y los homicidios que afectan en la región.
En marcha está el denominado Laboratorio de Paz que busca recomponer el tejido social que están destrabado en el departamento con la participación de todos los actores, principalmente los armados en el marco de los diálogos que ha pedido el presidente Gustavo Petro.




