
Salvatore Mancuso, exjefe paramilitar, se enfrentó a su primera audiencia en suelo colombiano desde que fue deportado de los Estados Unidos.
Ante una jueza de Justicia y Paz, buscó lograr su liberación, alegando haber cumplido una pena en el país norteamericano y solicitando la posibilidad de movilizarse libremente en Colombia para contribuir al proceso de paz.
La audiencia, que se extendió desde las 9:30 de la mañana hasta las 12:55 del mediodía, concluyó con la jueza posponiendo su decisión para el lunes 4 de marzo de 2024.
Mancuso afirmó durante la diligencia que su intención es cumplir con sus obligaciones y contribuir al proceso de paz, sin buscar venganzas ni represalias.
Aseguró tener un compromiso con el presidente Petro para ayudar en las negociaciones de desmovilización de grupos que se rearman tras la desmovilización de las Autodefensas. También solicitó la presencia de la OEA y la ONU en sus actividades como gestor de paz y en sus procedimientos legales.
“Yo no vengo con un ánimo diferente a seguir cumpliendo con mis obligaciones. (…) Tengo un compromiso con el presidente Petro de ayudar en los diálogos y las negociaciones de desmovilización de los actores que se rearmaron con posterioridad al desarme de las Autodefensas”, dijo el exlider de las Autodefensas Unidas de Colombia.
La Fiscalía General de la Nación no se opuso a la liberación de Mancuso, argumentando que había cumplido con su tiempo de prisión en Estados Unidos, así como con los requisitos de verdad y reparación.
Las víctimas presentes en la audiencia expresaron su acuerdo con la liberación, siempre y cuando continúe respondiendo ante la justicia y contribuya a la reparación económica con los bienes incautados.
La audiencia virtual buscaba determinar si Mancuso había cumplido con sus compromisos de verdad y reparación, y si era válido sumar la pena cumplida en Estados Unidos a los delitos investigados en Colombia, relacionados con el conflicto armado.




