
Uno de los considerados ‘laboratorios madre’ para el procesamiento de cocaína al servicio del grupo armado ilegal ELN, fue descubierto y destruido en la vereda El Dorado de Cumbal (Nariño) en zona fronteriza con Ecuador.

La operación de la Fiscalía, Ejército, Fuerza Aérea y cooperación de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) permitió ubicar el sitio en medio de la selva lo que evitaba ser visto desde el aire.
Para ingresar al lugar solo se podía hacer a través de una trocha. El área tenía once estructuras artesanales con piso de madera, techos y paredes de plástico negro, y contaba con los equipos necesarios para la producción de panelas de clorhidrato de cocaína.
Las autoridades procedieron a la destrucción de 4.482 kilos de cocaína empacada y en proceso de secado, 132 kilos de pasta base de coca, abundante insumos químicos y sólidos. Además, de gran cantidad de maquinaria y equipos requeridos para la producción de la sustancia ilegal.
El laboratorio pertenecería a la compañía José Luis Cabrera Raules, del Frente Comuneros del Sur, del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que tienen vínculos con organizaciones narcotraficantes para el envió de alijos de cocaína a Centroamérica y los Estados Unidos.
“Con este resultado, este grupo ilegal fue impactado en sus finanzas criminales en 5.8 millones de dólares”, precisa el informe.






