
Córdoba deberá repensar su plan de producción agrícola y fijarse como objetivo la exportación que genera mayores utilidades, empleos y dinamiza la economía rural.
La transformación de su vocación debe darse a partir del estudio de suelos que adelanta el Instituto Geográfico Agustín Codazzi IGAC en este departamento que permite determinar la capacidad de uso que tiene el suelo con un mayor nivel de precisión y conocer con exactitud sus características esenciales como la disponibilidad de nutrientes que tiene, su profundidad, la disponibilidad de agua y su movilidad.
Ricardo Siachoque, Subdirector de Agrología del IGAC, dijo que Córdoba, por ejemplo, debe experimentar con cultivos de coco a gran escala, entendiendo que es un producto de alta demanda y que sus suelos son propicios para ello.
Aunque el funcionario dijo que hay que esperar los resultados totales del estudio que deben terminar en el primer semestre de 2024, sugirió desde ya, pensar en cultivos de gran valía como la maracuyá, solicitada por mercados internacionales.
Sostuvo que la posición geográfica que pone al departamento cerca de los puertos, sus suelos productivos y la riqueza hídrica, obliga a considerar el cambio de mentalidad agrícola.
El estudio permitirá dirigir inversiones pertinentes, priorizar cultivos, cuantos, donde y las temporadas de siembra.
No se trata de sembrar por sembrar, sino de ser pertinente en el mercado y que desde el Gobierno se definan regiones de producción para evitar sobreofertas, mientras se desatienden compradores que esperan de tierras como Córdoba mayores ofertas.




